Flecos, cuero y puro atrevimiento: estas botas me tienen obsesionada
Vale, tengo que confesaros algo. Pensaba que mi obsesión con las botas cowboy había terminado después del post anterior, pero entonces me encontré con ESTAS. Y aquí estamos otra vez.
Lo primero que pensé al verlas fue: "son demasiado". Pero ese "demasiado" que en realidad significa "las necesito en mi vida ya". ¿Me entendéis? Esos flecos largos y generosos cayendo por toda la caña, ese cuero en tonos cognac y chocolate con ese acabado gastado que parece que llevan contigo mil aventuras... Es amor a primera vista del que no puedes huir.
Los flecos son protagonistas absolutos aquí, y no me da nada de vergüenza admitir que me encantan. Sé que no son para todo el mundo, que hay quien piensa que son demasiado llamativas o poco prácticas, pero sinceramente, a mí me parecen pura diversión convertida en calzado. Hay algo muy liberador en llevar unas botas que se mueven contigo, que tienen vida propia cuando caminas.
Y fijaos en los detalles: esos bordados florales en la parte superior que combinan el camel con el negro, las líneas decorativas en el empeine, ese cuero trabajado que tiene mil matices de color... Son botas que cuanto más las miras, más cosas descubres. No son un simple "me las pongo y ya está", son todo un statement.
Ahora, hablemos claro. Estas botas piden un look más simple para brillar ellas. Unos vaqueros básicos, una camiseta blanca o un top negro, y poco más. Dejad que los flecos hagan su magia. También me las imagino con un vestido vaporoso y romántico para ese contraste perfecto entre lo delicado y lo salvaje. O con unos shorts vaqueros en verano y una camisa anudada a la cintura, muy estilo festival.
Lo que más me gusta es que tienen personalidad de sobra. No son para esconderse, son para decir "aquí estoy y me siento genial". Y a veces, ¿no es justo eso lo que necesitamos? Un empujoncito de confianza que sale de nuestros propios pies.
¿Serían vuestras? ¿O soy solo yo la que está completamente rendida a estos flecos? No me juzguéis demasiado, que ya estoy calculando con qué looks las llevaría.
